Recuerdo la sensación que probé la primera vez que me puse el equipo de submarinismo al completo. Pesaba más que yo, me veía cargada de unos artilugios que me hacían sentir extraña, inestable, torpe, sentía como mis movimientos quedaban limitados. Sentía miedo a lo desconocido pero a la vez por mi cuerpo recorría una curiosidad enorme por explorar y conocer otras dimensiones. Con todo el equipo acuestas me acerqué lentamente al borde de la barca, me agarré fuertemente las gafas de buceo y sentí muy cerca de mí una voz que me decía: ya conoces la teoría “adelante, ahora saltemos de la barca”; “no temas, recuerda que voy a estar a tu lado para tenderte mi mano si lo necesitas”.
Una especie de cosquilleo empezó a recorrer todo mi cuerpo, respiré profundamente y me dije ¿y por qué no? ¿Qué me lo impide? Hice todo lo posible por relajarme, mantener la mente lo más en calma y serena posible, dejar de lado cualquier tipo de pensamiento, y me entregué plenamente a lo nuevo, a lo desconocido. Unos segundos de puesta a punto y ahí estaba saltando y sumergiéndome hasta lo más profundo, haciendo realidad mi sueño de sentirme como un pez que nada sigilosamente bajo la libertad de las aguas, bajo las corrientes de las mareas, bajo el vaivén de las olas, por fin me sentía como ellos, por fin me encontraba en su medio.
En este camino, la confianza y el apoyo del entrenador en todo momento, hizo que mi elección fuese determinante.Estas líneas narran a modo de metáfora, aquello que como principiante he sentido durante mis primeras experiencias de coach, y como poco a poco los miedos e incertidumbres que tenía se han ido disipando para pasar a disfrutar de lo que me gusta.
Me gustaba la idea de plasmar esta vivencia del submarinismo, para entender que cuando decidimos ponernos en juego, dar un pasito más hacia delante dejando atrás la comodidad y enfrentándonos a lo desconocido, es humano que surja el conflicto, el miedo y la inestabilidad. Sin embargo, como afrontar ese conflicto interior depende únicamente de nosotros, de nuestra actitud y aptitud para saber adaptarnos a los cambios, al medio nuevo.
Extracto del libro ‘Los primeros pasos para ser un gran Coach’. Elaborado junto a los compañer@s del curso Experto en Coaching, IE y PNL, y con la ayuda de la escuela D’arte Coaching y Formación artesanal.

