sábado, 3 de septiembre de 2011

Sumergiéndome en el Coaching del libro 'Los primeros pasos para ser un gran Coach'

Recuerdo la sensación que probé la primera vez que me puse el equipo de submarinismo al completo. Pesaba más que yo, me veía cargada de unos artilugios que me hacían sentir extraña, inestable, torpe, sentía como mis movimientos quedaban limitados. Sentía miedo a lo desconocido pero a la vez por mi cuerpo recorría una curiosidad enorme por explorar y conocer otras dimensiones. Con todo el equipo acuestas me acerqué lentamente al borde de la barca, me agarré fuertemente las gafas de buceo y sentí muy cerca de mí una voz que me decía: ya conoces la teoría “adelante, ahora saltemos de la barca”; “no temas, recuerda que voy a estar a tu lado para tenderte mi mano si lo necesitas”.
Una especie de cosquilleo empezó a recorrer todo mi cuerpo, respiré profundamente y me dije ¿y por qué no? ¿Qué me lo impide? Hice todo lo posible por relajarme, mantener la mente lo más en calma y serena posible, dejar  de lado cualquier tipo de pensamiento, y me entregué plenamente a lo nuevo, a lo desconocido. Unos segundos de puesta a punto y ahí estaba saltando y sumergiéndome hasta lo más profundo, haciendo realidad mi sueño de sentirme como un pez que nada sigilosamente bajo la libertad de las aguas, bajo las corrientes de las mareas, bajo el vaivén de las olas, por fin me sentía como ellos, por fin me encontraba en su medio.
En este camino, la confianza y el apoyo del entrenador en todo momento, hizo que mi elección fuese determinante.
Estas líneas narran a modo de metáfora, aquello que como principiante he sentido durante mis primeras experiencias de coach, y como poco a poco los miedos e incertidumbres que tenía se han ido disipando para pasar a disfrutar de lo que me gusta.
Me gustaba la idea de plasmar esta vivencia del submarinismo, para entender que cuando decidimos ponernos en juego, dar un pasito más hacia delante dejando atrás la comodidad y enfrentándonos a lo desconocido, es humano que surja el conflicto, el miedo y la inestabilidad. Sin embargo, como afrontar ese conflicto interior depende únicamente de nosotros, de nuestra actitud y aptitud  para saber adaptarnos a los cambios, al medio nuevo.
Extracto del libro ‘Los primeros pasos para ser un gran Coach’. Elaborado junto a los compañer@s del curso Experto en Coaching, IE y PNL,  y con la ayuda de la escuela D’arte Coaching y Formación artesanal.

domingo, 21 de agosto de 2011

Emocionarse con la música

Sabía que la música tiene el poder de estimular sentimientos, disparar recuerdos, relajar, excitar… Pero no me había dado cuenta de lo potente que puede llegar a ser y de las emociones tan fuertes que esconde detrás hasta que en una residencia de mayores lo comprobé hace unos días de persona. Uno de los familiares que estaba allí de visita sacó un pequeño mp3, que enchufado a unos minúsculos altavoces fue suficiente para hacer vibrar al unísono un buen número de personas que hasta hacía unos minutos antes permanecían en silencio y cabizbajas. La escena fue preciosa, la música empezó a sonar, las miradas se alzaron, empezaron a dar palmas, una sonrisa se dibujó en sus caras y lo más fascinante de todo fue ver como algunas de las señoras se levantaban de sus sillas de ruedas para mover el cuerpo al ritmo de las canciones.
La satisfacción era tal al ver esa imagen que pensé en lo necesario de llevar siempre consigo ese mp3 que ponga música en nuestra vida y que haga sonar a cada uno a su ritmo.
Sea cual sea nuestro estado emocional, edad, cultura, género, en compañía o a solas… ¡Escúchala!

jueves, 21 de julio de 2011

El futuro educativo según Alvin Toffler

Alvin Toffler es un escritor y futurista estadounidense doctorado en Letras, Leyes y Ciencia, conocido por sus discusiones acerca de la revolución digital, la revolución de las comunicaciones y la singularidad tecnológica. (wikipedia)

En el siguiente video recogido en youtube, Alvin Toffler habla de lo que será el futuro educativo. De la importancia de un aprendizaje activo, práctico y vivencial, en lugar de algo abstracto y de la acumulación de conocimientos e información los cuales están perdiendo valor.


La sociedad necesita personas que se ocupen de los ancianos y que sepan cómo ser compasivos y honestos. La sociedad necesita gente que trabaje en los hospitales. La sociedad necesita todo tipo de habilidades que no son sólo cognitivas, son emocionales, son afectivas. No podemos montar la sociedad sobre datos”. Alvin Toffler

Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”. Alvin Toffler

lunes, 25 de abril de 2011

El industrial y el pescador

Un rico industrial del norte se molestó al encontrar a un pescador del sur tranquilamente recostado en su barca y fumando en pipa.
-¿Por qué no has salido a pescar?- preguntó el industrial.
-Porque ya he pescado bastante por hoy- respondió el pescador.
-¿Y por qué no pescas más? – insistió el industrial.
-¿Y qué iba a hacer con los peces? – preguntó a su vez el pescador.
- Ganarás más dinero- fue la respuesta-. De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon. Pronto ganarías para tener dos barcas… y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico como yo. 
-¿Y qué podría hacer entonces?- pregunto de nuevo el pescador.
- Podrías sentarte y disfrutar de la vida -  respondió el industrial.
-¿Y qué estoy haciendo en este preciso momento?- respondió satisfecho el pescador.
Anthony De Melho

miércoles, 6 de abril de 2011

El banco de las ideas

Salió corriendo, dejando tras de sí, un sonoro portazo que retumbo los frágiles cimientos de la casa. Estaba pletórica, exultante de felicidad. Continuo corriendo sin una dirección concreta durante al menos veinte minutos. Poco a poco, exhausta de la gran descarga de adrenalina concentrada en tan poco tiempo, empezó a suavizar el paso dirigiéndose hacia el parque de la gran avenida. Entró en el parque con aires triunfales mientras sus andares mucho más lentos y pausados se coordinaban con unos pensamientos cada vez más meditados. Caminó a lo largo del parque, mientras observaba los abuelos paseando a sus nietos de aquí para allá, un par de hermanos que al unísono se columpiaban en las cadenas, y unas señoras que cargadas de bolsas volvían a casa desde el mercado.
Finalmente llegó a su banco, lo llamaba el banco de las ideas.
Se giró alrededor, estaba sola. Aquel era su espacio, allí era ella.
Agarró fuertemente la carta que, con tanto ímpetu la había hecho salir de ese modo de casa, y de repente un extraño frio comenzó a recorrer todo su cuerpo. Una tras otra las dudas comenzaron a asaltar en su cabeza. ¿Por qué? se preguntaba, es lo quería ¿no?, sabía que dentro del sobre estaba la respuesta que durante tanto tiempo había ansiado encontrar. Miedo y curiosidad se debatían en su interior.
En esos mismos instantes una imagen muy familiar se cruzó entre las dudas y el miedo, y esa inmensa e incontrolada curiosidad.
Esa nítida y tranquilizadora visión, que la cargó de una  energía tan especial, era su abuelo. Miró entonces de nuevo hacia sus manos, observó cuidadosamente el sobre y entonces lo abrió.

sábado, 26 de marzo de 2011

Creatividad, Educación e Innovación

Ken Robinson es considerado una autoridad pedagógica en Gran Bretaña y reconocido a nivel mundial como experto en creatividad y educación.
En este video, hace una apasionada y divertida argumentación sobre  la importancia de la creatividad para los retos de nuestro siglo. El hecho de no tener miedo a emprender, arriesgarse y estar dispuesto a equivocarse para seguir aprendiendo. Sobre cómo ayudar a desarrollar y potenciar las capacidades extraordinarias de la imaginación y creatividad de los niños, de modo que no se pierdan en su paso a la edad adulta.
Creatividad, educación e innovación, ayudan a entrenar nuestra capacidad de adaptación, a abandonar la resistencia inicial para salir de nuestra área de confort, potencia la curiosidad y la flexibilidad mental.

jueves, 3 de marzo de 2011

Gotas

Mientras el tren serpenteaba las montañas cubiertas por la nieve, una mirada fija e intensa, de ojos grandes como platos se reflejaba sobre el cristal. Atenta, como si no quisiera perderse ni un momento de lo que sucedía ahí fuera.
Por unos segundos pierde el contacto con la realidad, mientras los pensamientos se suceden, uno detrás de otro sin conexión aparente, y en menos de un microsegundo vuelve de nuevo en sí.  
La ventana está ahora empañada por unas gotas, asustada las mira, y muy lentamente, acerca su mano a la cara frotándose las mejillas. Suspira tímidamente, se relaja un instante y con un leve aliento, recoloca sus hombros en una posición más cómoda. Volviendo de nuevo su vista hacia afuera, desliza sus dedos suavemente hacia la ventana acariciando el cristal. En ese mismo instante, aliviada, se da cuenta que lo que pensaba fueran lágrimas en su rostro, eran únicamente unas gotas de agua reflejadas en el cristal, únicamente unas inofensivas gotas de agua.